miércoles, 2 de diciembre de 2020

Reproducción de jabonera de cristal Art Deco en base al diseño original de Heinrich Hoffmann ( Ninfa bañándose ) por Sarsaparrilla Deco Design ( 1981 )

 Los diseños originales y accesorios de Heinrich Hoffman, allá por los '30 del siglo pasado, causaron furor a nivel mundial y hoy día en valor de mercado cuestan varios miles.

Por suerte para nosotros, los mortales con poco dinero, podemos acceder a reproducciones muy logradas de algunos de los artículos creados por Hoffman. En este caso se trata de la famosísima jabonera de cristal con la ninfa bañándose, diseño que catapultó a Hoffman al estrellato en el panorama del diseño doméstico en plena era del Art Deco. La reproducción de las fotos corrió a cargo de la prestigiosa SDD, o la Sarsaparrilla Deco Design, una muy reconocida casa de decoración y accesorios de USA en los '80.

El modelo de SDD es una copia fiel, de excelente cristal y finas terminaciones que posee el logo de Sarsaparrilla Deco Design en la parte de abajo, junto a la fecha de fabricación, 1981.





martes, 1 de diciembre de 2020

A Contrarreloj Primera Temporada, Javier Gutiérrez Chamorro y Fénix Hebrón, LibroDeBolsillo, High Voltage Collection, Edición en PDF, 2018

Hace un tiempo el escritor e ingeniero informático Javier Gutiérrez Chamorro ( forero habitual de Foros de Relojes en Español y cuyo nick es Nikkho ) se comunicó conmigo. Con mucha amabilidad y cortesía me comentó que había escrito una saga policial muy particular: las andanzas de un detective especializado en relojes. ¿ Su nombre ? Paul Davis.

Quedamos que leería y comentaría.

Pues aquí van mis impresiones.


El formato en que leí la saga es en PDF. No es el ideal, por supuesto, ya que no leo ebooks ni tampoco en pantallas. La solución que encontré fue imprimir la saga completa, que en el PDF es de 431 páginas. Dada esta limitación, y al no haber podido acceder a la versión impresa, hice esta reseña en base al material que me proporcionó Chamorro.


Paul Davis nació como personaje hace unos años, mas precisamente cuando el escritor Fénix Hebrón publicó dos textos iniciando la saga A Contrarreloj: Paul Davis, el caso del Bell & Ross robado; y Paul Davis, el reloj de la Condesa. 


En ambos relatos se describe en una pincelada la columna vertebral del personaje y en primera persona: usuario de Scooter como medio de transporte, aficionado al Aikido, disgusto por las armas de fuego, gran capacidad analítica y deductiva; y lo que nos trae: detective especializado en rastrear y recuperar relojes robados y/o desaparecidos. Paul Davis, nos vamos enterando, trabaja para una compañía de seguros, la Franz LZ Insurances. Y en su muñeca, al menos en estas dos primeras entregas, un Junkers. Davis tiene un latiguillo, o una máxima que se repite en todos los textos: El día comienza cuando me pongo el reloj.


Por una cuestión de espacio y de agilidad en esta exposición me limitaré a mostrar solo 3 relojes de ambas publicaciones.


Los dos primeros textos de Hebrón fueron publicados en 2011. 

Y, como todo autor que no le encuentra recorrido, interés o entusiasmo al personaje que escribe, Hebrón tomó una decisión: abandonarlo.

Y es acá donde Nikkho ( o el ingeniero Javier Gutiérrez Chamorro )  entra en escena: había sido lector de los dos primeros textos y consideraba que Paul Davis tenía potencial y que se podía escribir mucho sobre él. Y puso manos a la obra. 

Nikkho se puso al hombro el personaje y lo empezó a armar.

Si con Hebrón Paul Davis tenía un esqueleto, Nikkho le puso carne, cabello, ojos, piel, ideas, recuerdos, gustos, gestos, movimiento, historia. Paul Davis, a partir de Chamorro, aparece ante nosotros en 4 dimensiones: alto, ancho, profundidad y pensamiento. Un total hallazgo de Nikkho es que conservó el relato en primera persona, dándole mas vigor a los detalles, en las explicaciones y en las descripciones. Paul Davis, a partir de este momento, se dirige a sus lectores como si fuesen amigos, les explica, les enseña, los hace observadores participantes de sus investigaciones. 


El tercer texto de la saga A Contrarreloj Primera Temporada se llama Paul Davis, el comienzo, y ya firmado por JGC ( pongo sus iniciales para no ser redundante ). Con Chamorro en el teclado y Davis en el protagónico, somos llevados en un salto en el tiempo hasta su adolescencia. 

Chamorro dedica el texto a Hebrón, el alma mater de Davis.

En Paul Davis, el comienzo, seremos testigos de cómo este señor llegó a ser lo que es hoy. Y en el comienzo fue… un ladrón. Pero no se asusten… que el joven Paul, en sus 15 años, era incapaz de hacerle daño a una hormiga. La adolescencia candorosa y el fervor por los relojes del inquieto Davis lo lleva a delinquir en un Bazar, y nada mas y nada menos que con el imposible Casio LIN-155. Aseguradora mediante, y por trabajo brillante de detective, el señor Franz Lengyel Zsoldos ( quién luego será su amigo y jefe en su propia empresa aseguradora Franz LZ Insurances ) lo encuentra al joven Davis y… bueno, los dejo con el suspenso...


El cuarto texto de A Contrarreloj Primera Temporada, escrito también por Chamorro, se llama Paul Davis, bienvenido a Miami. Prólogo de Fénix Hebrón, el padre de la criatura.

Nuestro amable y sagaz detective cruza el océano, se reúne con su jefe Franz en la trasnochada, voluptuosa y chillona Miami y unen fuerzas para resolver un caso difícil, el robo de 96 piezas de alta relojería valuadas en 10 millones y en el que hay mucho en danza: dos empresas rivales de guarda valores, empleados corruptos, un influencer demasiado ostentoso y dos pistas que serán clave para resolver el caso: un Casio GW-9400B y un Cadillac Escalade.

Paul Davis, en este texto, dá un salto hacia adelante en cuanto a su reloj: lleva ahora un Longines Hydroconquest. 


El quinto texto de A Contrareloj Primera Temporada es Paul Davis, un Apple Watch no hace tic tac.

Y tiene los siguientes condimentos: robo indirecto de un Apple Wacth ( como aderezo argumental me pareció magnífico ); un caballero inglés no tan caballero y cuyos negocios no son tan limpios ni tan respetables ( pero al final sí es muy caballero y muy respetable); el número Pi en un mecanismo de caja fuerte en un reloj Henry Harrison ( que sí, que no, que sí… si llegan a leer la saga ya sabrán a qué me refiero ); una agraciada señorita que no es Madonna aunque se llame igual y el nuevo reloj de Davis: Zenith El Primero 410 Triple Calendar & Moonphase Chrono - regalo del mister  inglés. 

Nikkho, a estas alturas, tiene muy bien aceitado el mecanismo del personaje Davis: tipo metódico, constante, fluido, buena onda, cero violencia, simpático - hasta con quienes le golpean… - agradable; amante de la buena compañía femenina, de los zumos de frutas y de tomar notas con una estilográfica Faber-Castell. Si se puede decir, las únicas ‘armas’ que usa Davis para resolver los casos son su inteligencia, su capacidad deductiva, su método; y tres objetos: una linterna Maglite, una lupa de relojero Eschenbach y la navaja Victorinox Swisschamp. 


En idioma español tenemos y tuvimos  muchísimos escritores de policiales, y de todo tipo y para todo gusto. Pero hay algo que distingue, sin embargo, a Chamorro y su detective: el fluir de los párrafos hacia arriba y abajo y los costados, convertir en acompañante al lector, llevarlo de la mano por el texto y hacerlo cómplice de las deducciones y los pensamientos del motivado y persistente investigador relojero.


Pasamos ahora al sexto texto de la saga: Paul Davis y el reloj de carey.

Nuestro amigo Davis vuelve a sacrificarse en pos de los relojes y la relojería y va a trabajar duro y con denodado sacrificio en un caso detectivesco en República Dominicana; y además, contratado por ese país.

¿ La trama ? Un poco ya la tenemos en el título. En el mercado están emergiendo unos extraños y poco legales guardatiempos con caja de carey ( ilegal ) y mecanismos CYS 2052 robados a la afamada casa cubana ( calibre customizado por Cuervo & Sobrinos a partir del ETA 7100 ). El gobierno de este pequeño país caribeño no desea que se los siga señalando como los reyes del mercado ilegal de carey, y menos que menos, que se los machaque con el tráfico de relojes robados.

Nuestro astuto detective va descubriendo claves y pistas: una diminuta marca de un sol en las cajas de carey, el Waltham de un niño, y su abuelo, un humilde pero honesto relojero que deseaba cumplir sus sueños…


Y llegamos a la última parte de la saga, el bloque dedicado a los relatos cortos y que se agrupan en Paul Davis, Control de Aduanas.

Los 6 primeros libros de la saga siguen el formato novella, es decir, cortos para ser novelas pero largos para ser cuentos. La novella tiene el tamaño ideal si se quiere hacer un relato descriptivo, argumentativo y a la vez ameno y con ritmo. 

Aquí, sin embargo, en la séptima parte de la saga con 10 textos, Chamorro nos regala 9 escritos breves ( el décimo está escrito por Hebrón ) a modo de ejercicio de estilo y exploración; un poco, y como dicen los escritores, darse libertad de garabatear y jugar con el personaje.

Hay cuentos clásicos ( Control de Aduanas, que le dá el nombre a esta séptima entrega; El Regalo Inesperado, muy bien escrito; o La Apuesta en la Trattoria de Claudio, con gran ritmo ), testimonios ( muy logrados los textos de la Bomba de Relojería y La Hora de la Hora ); acertijos ( El Acertijo de los Relojes de Arena ), historias de terceros ( Olga y el Vostok Komandirskie ); sueños ( En La plaza del Mercado ); y la perla de este volumen: reaparece el padre de Paul Davis - Fénix Hebrón - con un cuento muy bien estructurado y rematado donde Javier Gutiérrez Chamorro escritor y un ferviente lector carioca, de nombre Leando Pessoa, son los protagonistas… muy a pesar de Paul Davis. 


A quién le interese: los libros por separado de Paul Davis o la saga completa A Contarreloj Primera Temporada y en un solo volumen están en Amazon; la versión kindle está disponible, y creo es gratuita. También está la versión impresa. La tapa del libro que puse en la foto que acompaña este artículo fue realizada por Sora Gené. Será muy interesante seguir la evolución colaborativa entre Gené y Chamorro.


Como conclusión: es muy difícil hacerse camino por el árido y poco amigable mundillo editorial. Muchos publican, un puñado llega al gran público.

Se supone que el 3 % de aquellos que publican logra una parcial visualización; los canales de promoción son acotadísimos - muy contradictorio en la Era de la Interacción y la Mediatización Infinita - y a veces es muy agotador tratar e insistir con los propios textos. De ese  3% que publican y logran hacerse paso solo un 0.5 % logra vivir de lo que hace y ama: escribir.

En ese camino utópico, quimérico, pero feliz, de lanzarse a crear y a proponer nuevos aires a la narrativa y ficción aventurera hay que tener agallas; las que tiene Javier Gutiérrez Chamorro y sus ganas de seguir con su personaje que ya había sido descartado por otro autor. 

Por lo leído y por lo intuido, hay Paul Davis para rato. El personaje es fresco, muy llevadero; las novellas y los cuentos se leen sin esfuerzo. Y cuando nos queremos dar cuenta ya terminamos uno y empezamos el siguiente.

Unos muy pocos escritores de policiales en español, y de manera tangencial, hacen aparecer acá y allá algún reloj; como si fuesen excusas, decorados o soplones.

Pero en el caso de la saga A Contrarreloj Primera Temporada los relojes son los actores principales y comparten escenario con Paul Davis y sus casos detectivescos.

Aprovechemos, entonces, esta maravillosa situación de poder leer ficción con relojes en primer plano y nada mas y nada menos que escrita por un compañero de afición. Demás está decir que muchos ya conocen a Nikkho por su excelente página de internet: La Bitácora de Javier Gutiérrez Chamorro ( Guti ). 


Agradezco a Nikkho la confianza y paciencia al haberme confiado la realización de esta reseña. 

Gracias master.





domingo, 22 de noviembre de 2020

Estación Analógica de triple lectura, doméstica y de exterior Sunbeam ( circa 1980 )

Sunbeam fue un coloso multidepartamental que supo fabricar todo tipo de electrodomésticos y accesorios hogareños. Entre los tantos accesorios lanzados al mercado por Sunbeam se encontraban las estaciones meteorológicas. 

Sunbeam nació a principio del siglo XX ( mas exactamente en 1910 ) y resultó de la unión de dos fabricantes: John Stewart y Thomas Clark. Al principio la empresa se llamó Chicago Flexible Shaft Company para luego usar el mas estilizado y sonoro Sunbeam, que resultó elegido luego de un concurso en el que participaron miles de personas y cuyo premio fue mil dólares. La empresa empezó con muchas dificultades financieras en los '90 para luego declararse en bancarrota en 2001.

La estación meteorológica de la foto es una Sunbeam plástica para exterior; ellos también fabricaron la de interior pero en metal. La lectura de las esferas es la típica: humedad, barómetro y temperatura de doble lectura ( F. y G. ). Como notarán la estación meteorológica está muy deteriorada: pasó 35 años a la intemperie. Pero por suerte la rescaté y la restauré lo mejor que pude y acá está...





domingo, 1 de noviembre de 2020

Nineteenth-Century Scientific Instruments, Gerard L' Estrange Turner, edición conjunta de Sotheby Publications y University of California Press, 1983

 Gerard L' E. Turner fue un científico, curador e historiador británico especializado en el estudio y catalogación de instrumentos de medición y observación que la humanidad ha puesto en uso en los últimos 500 años. 

Dr. Turner, además, cosechó membresías aquí y allá: miembro de la International Union of the History of Science ( de la que fue secretario en la comisión de Instrumentos Científicos ); fue curador del Museum of the History of Science de la Univerdidad de Oxford; y director de la British Society of the History of Science. Es decir, el doctor Turner era una eminencia y sabía perfectamente de lo que estaba hablando.

Con semejantes pergaminos, y con ya muchos otros libros científicos y de catalogación en su haber, Turner se abocó a resumir brillantemente en un tomo bellamente escrito, encuadernado y con hermosas imágenes los que a su juicio fueron los instrumentos científicos que revolucionaron la ciencia, la técnica y la vida cotidiana de la humanidad durante el siglo XIX. El siglo XIX, a su entender, ofició de bisagra entre aquella ciencia que solo experimentaba y la aplicación social; entre la teoría y la práctica; entre ocultismo y implementación popular de los avances. El siglo XIX, en resumidas cuentas, puso los avances e instrumentación científica al alcance de las grandes masas. 

El libro que ven en las fotos es una edición conjunta de Sotheby Publications - London - y University of California Press, primera edición para USA y Canadá de 1983 y cuenta con 320 páginas, papel ilustración, tamaño enciclopedia, tapa dura y cubierta.

El libro contiene las siguientes secciones:
- Introducción
- Contenido
- 15 capítulos en los que el doctor Turner desarrolla diferentes tópicos representados por sus implicancias e incidencias en la medición-observación: Tiempo, Pesos y Medidas, Mecánica, Hidrostática, Neumática, Calor, Sonido, Luz, Magnetismo, Electricidad, Química, Meteorología, Navegación y Catastro, Dibujo y Cálculo, Ciencia de la Recreación.
 - Bibliografía ( memorable )
- Index .

Por supuesto, y para el tema que nos ocupa en este blog, el capítulo de Tiempo es excelso. Igualmente el libro es fascinante en todos sus desarrollos, sobre todo aquellos asociados a instrumentos mecánicos emparentados con la horología. Tengan en cuenta que en la mayoría de los casos los fabricantes de instrumentos de medición y observación solían diversificar su catálogo con múltiples instrumentos: relojes de barco y patrones; estaciones meteorológicas, microscopios, teodolitos, compases o telescopios. 






miércoles, 14 de octubre de 2020

Set con 6 tipos de máscaras en miniatura del Teatro de Ópera de Beijing

 Y claro, los chinos no se iban a quedar atrás con la memorabilia. En este caso, y producto del torrente incesante de turismo occidental en tierras de los Populus Sinesis, los recuerdos y souvenirs corren como pan caliente.

Lo que hoy muestro es un artículo de regalería peculiar: un set de 6 máscaras del Teatro de Ópera de Beijing. Pero también es mas que un simple recuerdo: en las 6 máscaras que ustedes ven en las fotos hay casi 2 mil años de historia empaquetados y finamente pintados en terracota.

Depende a qué fuente se consulte, las máscaras teatrales aparecen durante la Dinastía Ming, o Qing o Tang. Las fuentes consultadas no se ponen de acuerdo, pero me inclino por la teoría que data a las máscaras en los teatros de Beijing hacia el 600 dc. Las máscaras ya se usaban mucho antes que las performances teatrales y en casos de culto, adoraciones y simbolismos relacionados con la guerra y sus andares. Lo que sí se sabe es que el Teatro de Ópera de Beijing existe desde hace dos siglos, y sus máscaras son exquisitas y muy representativas. Verán que cada máscara tiene una predominancia en el color: rojo, devoción y coraje; negro: fuerza; amarillo: ambicioso y sin escrúpulos; azul: astucia; blanco: villano, malo; verde: impulsivo y violento.








sábado, 10 de octubre de 2020

Set de cabina de cortesía TWA, circa 1980

 La finada TWA, como la Pan Am, nos han dejado para la posteridad una serie de simpatiquísima memorabilia y artículos de lo mas curiosos y que hoy día ya no sirven para nada.

Entre los accesorios que las fenecidas compañía aéreas ( muchas, aparte de TWA y Pan Am: Braniff, Varig, Mexicana, Continental ) han desparramado impúdicamente, y para delicia de los junta-porquerías-innecesarias-que-solo-hacen-mugre, están estos sobrios sets de cortesía. Que no sé si iban en primera clase o para regalo a pasajeros en especial ( recuerden que en aquellos años no existían la clase up grade y la ejecutiva). Muñidos entonces los suertudos pasajeros con estos sobres llenos de casi todo, surcábase los cielos al amparo de la TWA ( que ya no voló mas desde que pasamos siglo ).

Mi set viene equipado con un montón de cosas: fralenas, cepillos y pasta de zapatos ( no sea cosa que andamos por allí sin tener las puntas lustradas ); cepillo y pasta de dientes; broches ( ¿ para qué... ? ) una percha plegable ( ¿ para qué...? ) un sobre de Woolite para lavar ropa ( ¿ Qué ropa lavarías en un avión ? ); y un atrapa pelusa.

Pasen y vean...









miércoles, 7 de octubre de 2020

Calendario Perpetuo de vuelta de placa - souvenir de Seattle - Made in Japan patente William C. Hiering

 Uno de los mas bonitos inventos de antaño para el hogar y la oficina que está relacionado con los calendarios perpetuos es este magnífico ejemplar con estampa de souvenir y fabricado en Japón, datación probable los '50. 

El sistema utilizado en este calendario perpetuo, cuya patente ya caduca perteneció al inventor William C. Hiering bajo presentación de la empresa metalúrgica J. E. Mergott en 1926 y aceptada en 1928, es la vuelta de placa para días con número y rodillo para días con nombre y mes. Desconozco la relación entre Mr. Hiering y la empresa Mergott pero puedo inferir que Hiering fue empleado o colaborador de esta famosa metalúrgica ya que entre ambos presentaron varias patentes de invención. Entre los productos mas populares presentados al mercado por el binomio Hiering-Mergott se encuentra este muy simpático e ingenioso calendario perpetuo de rodillo y vuelta de placa.

Los rodillos inferiores brindan mes y año; las placas que caen al dar vuelta el contenedor que gira sobre sí mismo contienen los números del 1 al 31 mas 3 placas de aviso que dicen: "dar la vuelta a las placas con cuidado"; " dé vuelta las placas hacia abajo"; y otra que señala: " cambio de mes". El invento de Hiering es tan sencillo y cómodo y fácil de usar que es obvia la razón de su resonante éxito en el mercado de aquella época.

Por supuesto, y como todo invento, le llega el tiempo de su caída en la tecnología obsoleta. Que por supuesto sigue guardando el encanto y la delicada magia de los objetos perfectamente funcionales, inimitables y cándidos de los coleccionables vintage.

Fotos de mi calendario perpetuo ( souvenir fabricado en Japón y con escudo de Seattle ).





domingo, 4 de octubre de 2020

Estación Meteorológica Analógica de doble lectura, doméstica y de interior Arguide Instrument Company, circa 1960

Voy a basar la siguiente nota a propósito de esta simpática Estación Meteorológica Analógica de doble lectura Arguide en un escrito previo, pero con agregados y actualizaciones. 

Hace unas semanas dije que le decimos "estación meteorológica " a los módulos que consisten en dos o mas dispositivos mecánicos (a veces son digitales ) para medir dos o mas registros meteorológicos. En el caso de la que ven en la primera foto, los ejes de la medición en sus instrumentos son el higrómetro ( instrumento que mide  el grado de humedad en el aire ) y un termómetro con tara de medición Fahrenheit.

Deseo aclarar, por otra parte, que existen básicamente 4 grandes grupos de estaciones meteorológicas: 

- Caseras

- Profesionales

- De interior

- De exterior

Y a su vez éstas cumplen con otra clasificación mas exhaustiva. Las estaciones meteorológicas pueden ser:

- Monitoreadas: aquellas capaces de registrar de manera digital o manual sus mediciones. A su vez éstas se subclasifican en de Superficie ( las que están en tierra o torre ) y las Aéreas ( satélites, globos atmosféricos y otros aparatos de vuelo y estudio ). 

- No Monitoreadas: las de lectura directa y que no hacen registro de lectura.

- Con abrigo: aquellas que están resguardadas y cumplen con cuidar los instrumentos y su correcto funcionamiento.

- Sin abrigo: por lo general son las domésticas, las que tenemos en casa y a las que no les brindamos ningún tipo de resguardo o protección.

- Mecánicas, por lo general son las analógicas

- Digitales

- De lectura comparada

Por supuesto la eficiencia de la lectura de datos en la instrumentación meteorológica está íntimamente relacionada con la capacidad de exactitud y precisión, sensibilidad y adecuación de los instrumentos a las condiciones ambientales. 

En este caso estamos frente a una sencilla Estación Meteorológica de doble lectura ( humedad-temperatura ) de Interior, no monitoreada, mecánica y de uso casero ( o doméstico ) marca Arguide. 

Les cuento un poco sobre la historia de esta empresa, que dejó de producir en el año 2000. En 1930 dos caballeros fundan la Steemwedel & Fee, empresa con base en Chicago especializada en la fabricación de instrumentos de medición. En 1956 Dick Fee vende su parte, y a raíz de eso la empresa cambia nombre por Arguide Instrument Company. En 1980 Arguide se fundió y es vendida a la  J.Wax C. El nombre de marca Arguide se usó por última vez en el año 2000.






martes, 8 de septiembre de 2020

Balanza de dos onzas para cartas y contenedor de rollo de estampillas ( circa 1990 )

 En otros países no sé, pero en este aún las estampillas se venden en plancha o en rollo. Si uno por casualidad y es muy coqueto y quiere poner en práctica el vintage encanto de mandar cartas por correo tradicional y con estampillas guapas pues... éste es el cacharro que hay que tener. Uno pesa la carta, y según la basculita, pega la estampilla correspondiente. 

Datar la balanza no ha sido difícil: este tipo de cachivaches se fabricaron hasta los '90, cuando se empezaron a popularizar las digitales.

Dos cosas: la balancita está en onzas, con un máximo de dos. Entonces estaremos en el horno si el envío es mas pesado que dos onzas. Y otra cosa obvia del aparatejo: está fabricado para usarse en US. Pues en el resto del mundo se usan los gramos. Dos onzas son, mas o menos, 56 gramos. 









domingo, 6 de septiembre de 2020

Cartera tríptica de mapas para oficiales, British Army, Primer Guerra Mundial

 Hace un siglo atrás no había manera de engolosinarse con GPS, ubicación satelital, Google maps y todas esas delicias que adormecen cada día mas nuestras mentes.

Las personas, pero sobre todo aquellos en armas, dependían, vivían y morían de acuerdo a los mapas. Por tal razón los mapas, y lo que en ellos se leía y lo que ellos decían, trajo tantos sinsabores y tanta fatalidad al mundo entero.

La cartera que ven en las fotos corresponde a la British Army y es del tipo tríptico usado por oficiales. El mapa original no estaba al momento que la cartera llegó a mis manos. En cambio, lo que ven en las fotos desplegado dentro de los plásticos de las tres solapas es un mapa de Lyme Regis y Plymouth de los años '70 del siglo pasado. Muy posiblemente y luego de la guerra la cartera se siguió usando pero para guardar mapas de senderismo o excursión. Posiblemente, también, puede que algún soldado apostado en la región de Lyme Regis y Plymouth durante la segunda guerra la haya usado. Imposible tener esa certeza.

La cartera se adquirió en Lyme Regis en 1990 en un negocio de antigüedades dedicada a atrezzo militar de la primer y segunda guerra.

El material de tela de la cartera es un tipo de arpillera impermeable, en el interior tiene en su parte central un cobertor de pana y los plásticos tienen marcadas cuadrículas de posicionamiento y localización. La cartera es original en casi su totalidad salvo el mapa y el broche inferior ( que luce viejo pero mucho mas reciente ).










miércoles, 2 de septiembre de 2020

Estación meteorológica de doble lectura ( barómetro y termómetro ) Springfield Precision Instruments, circa 1980

 Entre los muchos tipos de instrumentos de medición que encontramos en casa suele destacar la llamada "estación meteorológica " que por lo general consiste en un artefacto mecánico ( y a veces digital ) para medir dos o mas registros meteorológicos. En el caso de la que ven en la foto, los ejes de la medición en sus instrumentos son un barómetro aneroide y un termómetro con tara de medición Fahrenheit. 

Deseo aclarar, por otra parte, que existen básicamente dos grandes grupos de estaciones meteorológicas: 

- Caseras

- Profesionales

Y a su vez éstas cumplen con otra clasificación mas exhaustiva. Las estaciones meteorológicas pueden ser:

- Monitoreadas: aquellas capaces de registrar de manera digital o manual sus mediciones. A su vez éstas se subclasifican en de Superficie ( las que están en tierra o torre ) y las Aéreas ( satélites, globos atmosféricos y otros aparatos de vuelo y estudio ). 

- No Monitoreadas: las de lectura directa y que no hacen registro de lectura.

- Con abrigo: aquellas que están resguardadas y cumplen con cuidar los instrumentos y su correcto funcionamiento.

- Sin abrigo: por lo general son las domésticas, las que tenemos en casa y a las que no les brindamos ningún tipo de resguardo o protección.

- Mecánicas

- Digitales

Por supuesto la eficiencia de la lectura de datos en la instrumentación meteorológica está íntimamente relacionada con la capacidad de exactitud y precisión, sensibilidad y adecuación de los instrumentos a las condiciones ambientales. 

Y ahora sí, les muestro esta Estación Meteorológica de doble lectura ( barómetro y termómetro ) marca Springfied de los '80. 

La Springfield Precision Instruments se fundó en 1956 y desde entonces fabrica una enorme variedad de elementos de medición en muchas calidades ( siempre óptimas ) y para todos los gustos ( en este caso... para aficionados como yo ).







martes, 1 de septiembre de 2020

Gustav Becker Story, Karl Kochmann, Antique Clock Publishing, Revised Edition 1977

Kochmann era un hombre muy meticuloso. Tanto que hasta el pequeño libro de publicación casera que ha llegado a mis manos sobre el inmortal Gustav Becker es otra de las delicias de historia que Kochmann nos ha regalado a los apasionados de la relojería gruesa.

 Como ya escribí hace un tiempo, Karl Kochmann es un poco el 'padre no reconocido' de los libros 'modernos' de y sobre relojes. Kochmann era ingeniero mecánico apasionado por la relojería. Era miembro prominente de las mas prestigiosas asociaciones horológicas del mundo: The Antiquarian Horological Society, la British Horological Institute, el Deustche Chronometrie, y la NAWCC. 

También vale la pena refrescar otra cosa que dije hace tiempo. Kochmann editó varios libros, muchos de ellos son de referencia obligada.
Y su amor por lo relojes y sus historias lo impulsó a usar su tiempo libre, una vez jubilado, tratando de recopilar, recabar, ordenar, estudiar y divulgar catálogos, historias, anécdotas y referencias sobre marcas y sellos horológicos ( su incombustible Trade Mark Index ) y escribir sobre las casas alemanas de relojería gruesa y sus misterios.

Si debo ser sincera: el libro es de una pobreza en su edición de papel que alarma. Y la responsable ha sido la Antique Clock Publishing ( ¿ Kochmann mismo ? ). El libro merecía y merece una edición mejor. 
Kochmann escribía en alemán e inglés - todos sus libros son bilingües - y ello es un hallazgo. 
Si debo también hacer una crítica... Kochmann no nos comenta nada sobre bibliografía.
Además los textos de su amigo ( ¿ invitado... colaborador ? ) Johannes Henning aparecen con firma propia, pero sin registro de propiedad intelectual. ¿ Desprolijidad ? .
Por lo demás: la información que condensa el libro es impecable.
El ejemplar de las fotos tiene 80 hojas muy mal encuadernadas, tapas muy pobres, diagramación también pobre y fotos mejorables.









viernes, 14 de agosto de 2020

Estación Meteorológica de doble lectura - termómetro y barómetro - Wetterhaus Joggili con caja de música, Alemania Occidental, circa 1980

 Estas simpatiquísimas casitas de madera de la Selva Negra con termómetros y cajas de música son un souvernir muy popular y económico si es que uno se adentra en tierras teutonas. Se empezaron a popularizar luego de la Segunda Guerra, y se las conoce con el nombre de Wetterhaus. 

Hace poco encontré esta cabaña fabricada en la entonces Alemania Occidental por la firma Joggili, que era una empresa dedicada a la fabricación de termómetros, barómetros y relojes de pared con fantasías alpinas. 

En las fotos es evidente el termómetro en Celsius y Fahrenheit, pero no es evidente el barómetro. Pues el barómetro son las figuras: la mujer se asoma si el tiempo es bueno; si por el contrario el tiempo cambia o llueve asoma el señor con paraguas. Notarán que sobre el tejado hay un tapón en forma de chimenea, pues ese es el calibrador de las figuras. Que por cierto... funciona muy bien.

Un dato mas para terminar: la casita venía con caja de música fabricada en suiza Cuendet. La caja estaba rota, por lo que la reemplacé por una Thorenz suiza que es mas grande.




miércoles, 5 de agosto de 2020

Mart & Highlights, número 414, revista bimestral de la NAWCC

Según nos cuenta la NAWCC ( National Association of Watch and Clock Collectors ) la resvista Mart & Highlights se edita 6 meses al año y bajo su responsabilidad. Y también nos dice que es una revista sólo para los asociados a la NAWCC y que en ella hay información social de los Chapters ( las delegaciones ), notas de investigación y divulgación; publicidad, avisos de compra, venta, permuta, remates, criptogramas, bienvenidas a nuevos miembros y capacitaciones dentro mismo de las delegaciones o la que brinda la misma NAWCC en sus ya famosos Traveling Workshops.
El número que ven en las fotos es el 414 y corresponde al período julio-agosto de 2020. 
Su edición es sencilla, papel revista común, y 54 páginas.

El cometido principal de la revista, en mi opinión, es social mas que otra cosa, y eso se refleja casi en toda la publicación. Las delegaciones pueden ver publicada sus actividades, festejos, encuentros, ágapes, cursos y lecturas. Y me parece que es excelente que las delegaciones tengan este espacio, pues la socialización desde el papel es bienvenida en tiempos de la apabullante digitalización y creo que todos los involucrados lo agradecen.

En lineas generales la revista me gusta mucho, y si hay algo que le sacaría sería las notas de investigación y de divulgación, trasladando ese maravilloso material a la revista central de la NAWCC.







lunes, 3 de agosto de 2020

Junghans Story, Karl Kochmann, Antique Clock Publishing, Revised Edition, 1977.

Karl Kochmann es un poco el 'padre no reconocido' de los libros modernos de y sobre relojes.
Kochmann era ingeniero mecánico apasionado por los mecanismos de relojería. Era miembro prominente de las mas prestigiosas asociaciones horológicas del mundo: The Antiquarian Horological Society, la British Horological Institute, el Deustche Chronometrie, y la NAWCC. 
Editó varios libros, muchos de ellos son de referencia obligada.
Y su amor por lo relojes y sus historias lo impulsó a usar su tiempo libre, una vez jubilado, tratando de recopilar, recabar, ordenar, estudiar y divulgar catálogos, historias, anécdotas y referencias sobre marcas y sellos horológicos ( su incombustible Trade Index ) y escribir sobre las casas alemanas de relojería y sus misterios.

Este pequeño y muy pobremente editado libro llegó a mis manos de forma casual.
Y lo agradezco. 
Kochmann desarrolla en él con máximo detalle y rigurosidad histórica  los caminos y bifurcaciones de la manufactura alemana Junghans, nada menos. 
Por supuesto este es un libro imprescindible para los fanáticos de Junghans, pues Kochmann tuvo acceso irrestricto a los archivos de la manufactura y por primera vez se muestran detalles de mecanismos, planos, cálculos, diseños y marcas de la gran J alemana nunca antes puestos a disposición del público. 

Kochmann dedicó muchos años de su vida a la investigación y a la documentación de historias y datos y archivos de casas relojeras de Europa. Y gracias a sus enormes conocimientos y su dedicación a su hobby podemos disfrutar de estos textos de calidad documental y de investigación excepcionales. Recomiendo también el libro de este mismo autor sobre los Cucú y el Trade Mark Index. 

El libro que ven en las fotos es la segunda edición de 1977 que, como la primera de 1976, constó de 1000 ejemplares. El libro consta de 208 páginas de calidad pésima, las tapas son muy rudimentarias y el ejemplar está despaginado y al llegar a mis manos estaba desordenado. Por suerte no falta ninguna hoja.
Diría que la edición es propia, no profesional, y que Antique Clock Publishing es un sello editorial creado por el mismo Kochmann para editar sus libros.
 
El índice de la página 4 nos avisa que el libro tiene 16 capítulos. 
Pero el índice no dice nada del prefacio, una muy breve biografía del autor, la bibliografía y agradecimientos que también forman parte del libro.








domingo, 2 de agosto de 2020

Barómetro aneroide SFV Hugel, Alemania Occidental, circa 1980

¿ Cuántas veces escucharon eso de ' debe haber bajado la presión ' o ' la presión está re baja ' ? 
En mi caso lo escuché infinidad de veces.
La humedad, la presión baja y los menesteres del clima son moneda corriente en Argentina en aquellas conversaciones que no desean adentrarse en territorios mas escandalosos. Y dada la importancia y atención que le damos los argentinos a la presión atmosférica se supone que deberíamos tener en cada casa un barómetro.
Pues no. 
No recuerdo haber jamás visto un barómetro en ninguna casa en Argentina. 

Los barómetros, sin embargo, en otras partes del mundo son muy comunes. Y fascinantes.
Estos simpáticos instrumentos no son ni mas ni menos que mecanismos ( mecánicos, electrónicos o digitales ) que miden la presión atmosférica en un ambiente dado. 
En cuanto a su invención circulan muchas hipótesis. Y si bien la historia oficialmente dice que el inventor fue Evangelista Torricelli en 1643 no hay evidencia cierta que haya sido así. Como en muchos otros casos, el invento del barómetro surgió en varios lugares a la vez y con varios científicos experimentando, por tanto también merecen lugar en la historia del nacimiento del barómetro los caballeros Pascal, Berti, Baliani y Petit.

Existen barómetros para todos los gustos.
Una clasificación muy elemental de barómetros los dividiría en:
1- de agua
2- de mercurio
3- de rueda
4- de aceite
5- aneroides

El que les muestro acá es un muy sencillo barómetro aneroide, que además son los mas comunes entre los mecánicos, y que consiste en una rueda de metal junto a una aguja acoplada a una pequeña caja móvil que con los cambios de presión va hacia arriba o abajo mostrando los cambios de presión. Junto a la aguja del aneroide está también la de guía que se coloca siempre y de manera manual en el número 29 ( por supuesto... mi barómetro no está en el dichoso 29 ).
Este tipo de barómetros tienen una patente registrada por el francés Lucien Vidi en 1844.

Mi barómetro fue construido por la SFV Hugel de la entonces Alemania Occidental y calculo que es de los '80. Su forma y diseño responde a la inspiración naval.