domingo, 10 de enero de 2021

Fire King Oven, platos de vidrio verde de la Anchor Hocking, circa 1960

Anchor Hocking es una enorme empresa de fabricación de vidrio, hoy día forma parte de la Oneida Group. La particularidad que nos ocupa y es protagonista de la entrada de este blog es que luego de la Segunda Guerra Mundial Anchor Hocking se lanzó a fabricar un tipo de vajilla de vidrio color verde de un diseño muy simple y despojado: los legendarios Fire King Oven, que se constituyeron en un suceso inigualado y espectacular en USA. La producción de los Fire King Oven corrió desde 1945 a 1975. Los Fire King solían ser entregados como obsequio en supermercados, estaciones de servicio, en programas de televisión y radio. 

Hoy día son platos altamente coleccionables y es vajilla muy buscada y apreciada. Por supuesto, los Fire King Jadeite no podían faltar en mi colejuntación de oferta bizarra de rarezas.










  

viernes, 8 de enero de 2021

Regla Plana Graduada Prisma Kalogl con forma de bolígrafos con puntero, nivel y destornilladores

 Entre las muchas rarezas con las que me he cruzado últimamente está este set bolígrafos de 6 caras que corresponden a una regla plana graduada prisma, en ambos casos. Este set no tendría la categoría de escalímetro, sin embargo , porque las escalas de medición de estos elementos de escritura no son cotejables en sus caras. 

El set Kalogl ( que se vende como un "Multiset 9 en 1 ")  es muy guapo, bien canchero y vistoso. Además ambos elementos de escritura traen un puntero para pantallas táctiles y un nivel. La razón por la que se lo llama Multiset es porque además de ser regla, nivel, puntero y ser elementos de escritura, también son destornillador Phillips, destornillador plano, traen recambio de bolígrafo y estuche.

Mas no se puede pedir.






jueves, 7 de enero de 2021

Netsuke-Okimono Hommage, circa 1990: pila de perros

 Los Netsuke son pequeñas esculturas japonesas realizadas en muchos tipos de materiales: maderas, piedras, porcelanas, marfil, hueso. Los Netsuke originales datan del siglo XVII, y hoy día son enormemente apreciados por coleccionistas. Estas esculturas, por lo general, eran los botones que cerraban los Inro, es decir, las cajas que los japoneses llevaban a un costado del kimono para llevar sus efectos personales. Cabe recordar que los kimonos no tienen bolsillos por lo que los Inro hacían las veces de cartera. 

Así, ya en el siglo XVIII, los Netsuke pasaron de ser, además de botones de los Inro, pequeñas esculturas, cajas y pisa papeles de gran elaboración y pericia. Hoy día los Netsuke originales de Japón cuestan fortunas. Entonces, cuando los Netsuke se volvieron decorativos y no tuvieron la función de botones en los Inro, pasaron a llamarse Okimono.

El Hommage de Netsuke-Okimono que ven en las fotos es de los años '90 y fabricado en Inglaterra. Copia el espíritu de los verdaderos Netsuke-Okimono y a la vez le dá una impronta simpática. 







domingo, 3 de enero de 2021

A Contrarreloj, Paul Davis Segunda Temporada, Javier Guitierrez Chamorro, LibroDeBolsillo, High Voltage Collection, 2019

 Hace unas semanas hice una reseña sobre A Contrarreloj, Primera Temporada, la saga que da puntapié inicial al personaje Paul Davis y su enorme particularidad: ser un detective especializado en relojes. 

Por las dudas que no hayan leído la reseña de la Primer Temporada dejo enlace:

https://serenrulersandclockbooks.blogspot.com/2020/12/a-contrarreloj-primera-temporada-javier.html

Cabe recordar, para aquellos que no leyeron la reseña anterior, que Paul Davis es un personaje creado por el escritor Fénix Hebron - escribió sólo dos relatos -; y retomado, ampliado y embellecido por el ingeniero informático y escritor Javier Gutierrez Chamorro.


Dicen que las segundas partes no son buenas. Pues no es así, en este caso. La segunda parte de la saga, compuesta por 6 relatos y un bonus track en inglés, supera ampliamente la entrega anterior. Los que somos escritores sabemos cuán difícil es mantener el ritmo de lo escrito matizado con pausas, los ‘respiros’ entre personajes, la trama y el suspenso. Pues todo eso Chamorro lo hace con gran forma: no solo dotó a Paul Davis con relieve, contexto y sentido sino que además, y a partir de la segunda entrega, lo pasea por muchos ejercicios de estilo y exploración; ya sea interactuando con otros colegas - un escritor invitado -, ya sea intercalando a Paul Davis con otros escenarios mas rústicos y nada glamourosos, ya sea experimentando y ampliando la base argumental y de uso mas extenso del lenguaje. 

Esta A Contrarreloj Segunda Temporada, como ya dije, me ha gustado mucho mas que la Primera ( que ya de por sí me gustó mucho ).


Esta segunda entrega de la saga, como ya comenté, nos trae 6 relatos y un bonus. Los relatos mantienen, algunos, la estructura de novella ( novela corta ); otros tienen estructura de cuento clásico; y otros, como La Chica de los Ojos Claros, tiene una subestructura de 4 textos cortos interrelacionados. 

Los relatos incluidos en el volúmen son los siguientes:


  • 8) Robo entre Ladrones

  • 9) Ataque a la Relojería Tudor

  • 10) La Chica de los Ojos Claros

  • 11) Relojes Españoles

  • 12) Relojes de Altos Vuelos

  • 13) Robo en el Banco

  • y el bonus track: The Sherlock Holmes Museum, que es un cuento corto y en inglés.


Me permitiré, como en mi anterior reseña, hacer unos comentarios breves sobre cada uno de los textos de Chamorro incluídos en este libro. Tengan en cuenta, además, que la numeración guardada por Chamorro es correlativa en los relatos, por lo que en esta nueva entrega el primer texto tiene el número 8.


8) Paul Davis, Robo entre Ladrones

El dicho dice: el que roba a un ladrón tiene 100 años de perdón… o una colección completa de Casio Marlin. 

En este relato Paul Davis se disfraza, roba, espía, se enfrenta a mafiosos; y en el medio, un Vachenon Constantin único que necesita rescate. La aventura de Davis tiene compañero: su amigo y a veces jefe Franz, de Franz LZ Insurances. 

Además aparece en escena la fiel y extremadamente eficiente Lidia, la secretaria de Davis que lo acompaña desde 2004. 

Un acierto de Chamorro es reafirmar algunas características distintivas de Paul Davis desde el primer relato, sobre todo para ubicar al lector que no leyó la Primer Temporada o para aquellos que sí la leyeron pero no recuerdan algunas señas particulares del personaje: que Franz es su amigo-jefe; que Davis gusta de las estilográficas, que se mueve por la ciudad a bordo de su Honda SH-125.


Tres relojes que aparecen nombrados en este texto: VC 57260 - reloj único en el mundo -; Seiko T001-5019, reloj usado por Roger Moore y su James Bond en Octopussy - que su haker favorita, Laura, le ofrece-; y un Casio W-36 de la Colección de Marlin que Paul Davis finalmente llega a tener por las vueltas de la historia… y sus robos.


9) Paul Davis, Ataque a la Relojería Tudor

A nuestro inquieto detective de relojes le ha llegado el turno de dar una conferencia de capacitación en la agencia aseguradora propiedad de su amigo y para la que a veces trabaja: Franz LZ Insurances. Durante la conferencia Paul Davis da detalles de un robo planeado por él mismo para probar el índice de vulnerabilidad de Tudor en Ginebra. 

Leyendo me enteré de cómo un portal cautivo y la falsificación de datos puede jorobarle la existencia al mas eficiente sistema de seguridad. 

Este relato en particular me encanta: es muy ameno, muy bien escrito, con saltos temporales muy interesantes.


Tres relojes que aparecen nombrados en este texto: el reloj del ‘ladrón’, un Citizen Promaster NY0040; el Casio Collection dorado A-158 de la muchacha preguntona que… mejor no me adelanto; y el Omega Speedmaster 57 Titanium de Davis.


10) Paul Davis, La Chica de los Ojos Claros.

Este texto está dividido en 4 cuentos cortos, y uno de ellos escrito por Bia Namaran, que es muy visceral y crudo al escribir. El gran acierto de este cruce entre estilos casi divorciados y muy diferentes maneras de escribir y plantar ficción hacen que tanto Chamorro como Namaran salgan ganando: el uno porque salpica y oxigena su prosa - Chamorro -; el otro porque suaviza y humaniza la brutalidad de su dupla ficcional policíaca, campeona por su anomia y desprolijidad: Jethro-O’Hara ( protagonistas del libro Para Servir y Proteger de Namaran ). Aclaro que el acuerdo entre ambos escritores es de cesión: Namaran colabora con un relato en el libro de Chamorro; lo propio hace Chamorro con Namaran ).

Los 4 cuentos cortos son los siguientes:

  • Unos Ojos Claros : los de O’Hara. ¿ Adivinen de quién se enamora… ? Texto escrito por Bia Namaran. 

  • NYPD: dos robos de relojes aparentemente sin conexión; chips de memoria con datos que comprometen la seguridad de un país y un policía bruto que rompe relojes de miles sin que se le mueva un pelo.

  • Relojes en el Oeste: Paul Davis sueña, y sueña con el Far West y con un tal Francisco Leyva y sus máquinas tragamonedas.

  • El Juego de los Relojes Robados: cuando un aristócrata millonario se aburre, pues, nacen los problemas. A veces Paul Davis se mete en cada lío… Menos mal que los autorrobos tienen patas cortas, que sino…


Tres relojes nombrados en este volumen número 10, La Chica de los Ojos Claros: el Casio W-19 de Jethro, el asesino con placa de policía de New York; el Patek Phillipe 5372P del aristócrata aburrido y los Doxa de 1967 de esfera naranja.



11) Paul Davis, Relojes Españoles

Chamorro sigue dándonos mas pistas y mas detalles del particular personaje detective de relojes. Aquí aprendemos, por ejemplo, que gusta del afeitado clásico - cuando tiene tiempo -; y que vive en Barcelona, a la que llama “ mi ciudad”; lo cual constituye una novedad. 

Hasta ahora podíamos suponer que Davis era y vivía en Barcelona, pero el autor no lo confirmaba. Por primera vez, entonces, Davis aparece anclado en un espacio y contexto que le dá aún mas sentido a mucho de lo escrito y que tiene un efecto retroactivo, al menos para mí. A partir de esta revelación pude encuadrar mejor muchas de las situaciones y sus localizaciones y empezar a imaginar que cuando Davis habla del ‘ puerto de mi ciudad ‘ su ciudad es Barcelona.

Relojes Españoles es un cuento delicioso y muy entretenido. Y como imaginan: va de un robo de relojes y plumas españolas ( mas de 200 relojes y mas de 1000 plumas )  y el contrapunto entre aseguradoras irresponsables a las que los clientes les importa un pepino; y una suerte de Hernandez y Fernandez de Tintin que aman lo ajeno. Davis, camuflado, y con su sexto sentido que le asegura que los relojes se venderán en lote en algún mercadillo, intuye que lo robado está conectado de alguna manera con Els Encants ( Ojalá pueda volver pronto a visitar ese mercado ). 


Aprovecharé que se nombran plumas españolas para nombrar 3 fabricadas allí y de las que no tenía conocimiento que existían: Lakor, Ciros y Soffer.


12) Paul Davis, Relojes de Altos Vuelos

¿ Se acuerdan que en el cuento Ataque a la Relojería Tudor aparece una muchacha preguntona… ? Pues la muchacha preguntona se llama  Anabel Faure Dumont, es tasadora, restauradora y empleada de Franz LZ Insurance. Davis y ella, a partir de ahora estarán algunas veces mezclados ( pero no revueltos, de momento ) y comprometidos en pesquisas relojero-artísticas. La señorita Anabel, además de todas su cualidades intelectuales, es piloto, es bonita, extremadamente inteligente y muy independiente. Ella no pasa inadvertida a nuestro héroe relojero, aunque al principio se resista.

En este cuento ambos deben dilucidar porqué hay un incesante ir y venir de una inusitada cantidad de antigüedades y relojes de sobremesa por los aeropuertos de toda Europa.


Tres relojes de sobremesa nombrados en este texto: Smith con carrillón Westminster de los ‘40; Universal Geneve de sobremesa; y un reloj de cabina de un MIG 25.


13) Paul Davis, Robo en el Banco. 

Vieron cómo es: algunas veces necesitamos dinero en efectivo y los cajeros se nos niegan. Y en ese caso hay que ir al banco. Y Davis justo fue al banco cuando una pareja de ladrones entraron a robar. Y así su Zenith El Primero Chronomaster y su móvil  desaparecen en la bolsa del botín de los atracadores. ¿ Ustedes pensaban que Paul Davis se iba a quedar con los brazos cruzados resignado a que los ladrones poseyeran su Zenith ? Pues no. 

¿ La pista para resolver el robo ? El móvil de Davis que siguió activo aún robado; los Luminox y el acento extraño de los malvivientes; y gente de los bajos fondos que es mejor perder que encontrar. Gibraltar es una de las claves; y otra de las claves son los sobornos.

Chamorro nos aclara que este relato es el que mas elaboración le exigió.

También debo decir, en honor a la verdad, que es el relato que menos me gustó. Debí leerlo 3 veces para entenderlo. Tiene muchos personajes y tardé, al menos en mi caso, en darme cuenta quién era quién. Por supuesto lo que pienso sobre este cuento no quita el mérito al conjunto: es un libro muy bien escrito, como muchos relojes e historias muy entretenidas. Por fin tenemos y en español un personaje de ficción ligado íntimamente con nuestra afición por los relojes.


Tres de los relojes nombrados en el texto: los Luminox Time Date de los ladrones; el F 84W, reloj de batalla de Davis; y el Hublot Fussion King de uno de los reducidores que escapa, pero no por mucho tiempo.


Y vamos llegando al final: el bonus track, que está escrito en inglés.

Davis hace una pequeña intervención de ejercicio deductivo en su visita al Sherlock Holmes Museum en Londres. ¿ Cómo suponen ustedes que Davis se dá cuenta que el empleado del museo es español… ? Por el reloj.


Resumiendo: esta segunda entrega de la saga me gustó mucho mas que la primera. Y eso que la primera es muy buena, siempre hablando de mi criterio. Luego me parecen excelentes los cambios de ritmo, intercalando relatos con estructura clásica con aquellos descriptivos y los de acción. Logradísima también la colaboración con Bia Namaran y la incorporación a la historia de una nueva integrante, la bella Anabel. 

Ya saben, el varón no debe estar solo, aunque se llame Paul Davis. 


Los libros de Javier Gutiérrez Chamorro y su saga Paul Davis, A Contrarreloj se consiguen en Amazon en los formatos ebook e impreso.









viernes, 1 de enero de 2021

Cartographies of Time, A History of the Timeline - Daniel Rosenberg & Anthony Grafton, Princeton Architectural Press, Primera edición, 2010

 ¿ Alguna vez se preguntaron cómo dibujamos o representamos el tiempo... ? 
En mi caso sí me lo pregunté.
También se lo preguntaron los profesores de historia y académicos universitarios Daniel Rosenberg y Anthony Grafton, que en 2010 pusieron a consideración del mercado editorial este maravilloso libro, Cartographies of Time. 
Por supuesto, el tema de contar y analizar cómo la humanidad representa el tiempo es inmenso y casi infinito. Por lo tanto los autores, con un criterio algo eurocentrista ( que no es bueno ni malo, es... ) desarrollaron un análisis de la representación temporal en Europa y USA desde 1450 hasta el 2000. 

¿ Y cómo es que los autores encararon el libro, se preguntarán ustedes ?
Pues por el aspecto de la representación gráfica, ya que es una de las herramientas mas importantes para organizar información. La representación gráfica está presente entre nosotros desde que el humano empezó a apuntar, anotar y contar. 

Hay muchas cosas muy evidentes que, por ser tan evidentes, se nos escapan de nuestro plano de observación: primero, que la línea de tiempo está presente en los relojes ( traducidos en los índices, puntos o tacos de la esfera ); segundo, que el lenguaje del tiempo está salpicado con figuras espaciales; tercero, que la línea gráfica de tiempo propiamente dicha es una representación moderna. 

¿ Cómo representaban el tiempo antes de la línea... ?
Pues se representaba de diferentes maneras.
Eusebius ( siglo XIV ) lo hizo a través de tablas cronológicas - coincide con la aparición de los codex -.
Otros autores medievales utilizan figuras: árboles ( Schedel ); burbujas narrativas ( Rolevinck ); Faust ( cuerpo humano ); diales de relojes ( Budova); en forma de computadora ( en 1540 Petrus Apianus creó la primer computadora analógica de forma circular ); disco cronológico ( Weigel ); y puedo seguir enumerando mucho mas...

La línea de tiempo propiamente dicha se la debemos a Joseph Priestley que en 1765 publicó Chart of Biography, primer intento de conceptualizar las cronologías de forma científica y la traducción de datos a una forma visual en escala. Sin embargo, el tratado cronológico mas popular del siglo XVII fue Theatrum Historicum de Helwig. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la separación entre cronología religiosa e historia secular recién empieza en el siglo XVIII. Las derivaciones de dicha separación redundaron en una catarata de nuevas y constantes recopilaciones de datos, el abordaje recopilatorio y cronológico de otras Artes ( pintura, literatura, viajes ) y nuevas formas de representación de información por medio de metáforas, alegorías y tablas comparativas.  

Ya en territorio de USA, los autores hacen una muy importante reseña de inventores, historiadores y religiosos que se lanzaron a crear nuevas maneras de representar el tiempo y sus hitos mas importantes. Entre los nombrados puedo destacar a Blanchet ( Sahale Stick ); los palos-calendario de los Winnebago ( Lakota Winter Counts ); Mede ( Claris Apocalyptica ); o el acordeón histórico de Sebastian Adams.

Es casi imposible hacer una lista de todos aquellos nombrados en el libro y de las implicancias e importancia fundamental que científicos y académicos como Marconi ( registros telegráficos ); Jules Marey ( registro de datos en tiempo real ); o Galton y sus mapas geográfico-climatológico tuvieron y siguen teniendo hoy día. Ya en el siglo XX los gráficos exponenciales, o la entrada de las corrientes artísticas y de pensamiento en la representación del tiempo dieron un vuelco revulsivo y estético en la cartografía del tiempo en todas sus formas.

El libro está muy bien escrito, muy ameno en su diagramación, compaginación, papel de primerísima calidad, gráficos y fotos excelentes y arte de tapa muy logrado. Si he de ponerle un punto negativo a la edición es que no tiene cubretapas. El detalle del cubretapas no es menor: en un libro de gran calidad y que cuesta bastante ( unos 200 dólares, nuevo ) por lo tanto es algo que debería haberse tenido en cuenta.

Datos finales sobre el libro:
- El de las fotos es primera edición, 2010. Impreso en China.
- 272 páginas, papel excelente. Tapa dura, sin cubretapa.
- Su distribución es la siguiente: Agradecimientos, 8 capítulos, notas, bibliografía, créditos, índice.






miércoles, 2 de diciembre de 2020

Reproducción de jabonera de cristal Art Deco en base al diseño original de Heinrich Hoffmann ( Ninfa bañándose ) por Sarsaparrilla Deco Design ( 1981 )

 Los diseños originales y accesorios de Heinrich Hoffman, allá por los '30 del siglo pasado, causaron furor a nivel mundial y hoy día en valor de mercado cuestan varios miles.

Por suerte para nosotros, los mortales con poco dinero, podemos acceder a reproducciones muy logradas de algunos de los artículos creados por Hoffman. En este caso se trata de la famosísima jabonera de cristal con la ninfa bañándose, diseño que catapultó a Hoffman al estrellato en el panorama del diseño doméstico en plena era del Art Deco. La reproducción de las fotos corrió a cargo de la prestigiosa SDD, o la Sarsaparrilla Deco Design, una muy reconocida casa de decoración y accesorios de USA en los '80.

El modelo de SDD es una copia fiel, de excelente cristal y finas terminaciones que posee el logo de Sarsaparrilla Deco Design en la parte de abajo, junto a la fecha de fabricación, 1981.





martes, 1 de diciembre de 2020

A Contrarreloj Primera Temporada, Javier Gutiérrez Chamorro y Fénix Hebrón, LibroDeBolsillo, High Voltage Collection, Edición en PDF, 2018

Hace un tiempo el escritor e ingeniero informático Javier Gutiérrez Chamorro ( forero habitual de Foros de Relojes en Español y cuyo nick es Nikkho ) se comunicó conmigo. Con mucha amabilidad y cortesía me comentó que había escrito una saga policial muy particular: las andanzas de un detective especializado en relojes. ¿ Su nombre ? Paul Davis.

Quedamos que leería y comentaría.

Pues aquí van mis impresiones.


El formato en que leí la saga es en PDF. No es el ideal, por supuesto, ya que no leo ebooks ni tampoco en pantallas. La solución que encontré fue imprimir la saga completa, que en el PDF es de 431 páginas. Dada esta limitación, y al no haber podido acceder a la versión impresa, hice esta reseña en base al material que me proporcionó Chamorro.


Paul Davis nació como personaje hace unos años, mas precisamente cuando el escritor Fénix Hebrón publicó dos textos iniciando la saga A Contrarreloj: Paul Davis, el caso del Bell & Ross robado; y Paul Davis, el reloj de la Condesa. 


En ambos relatos se describe en una pincelada la columna vertebral del personaje y en primera persona: usuario de Scooter como medio de transporte, aficionado al Aikido, disgusto por las armas de fuego, gran capacidad analítica y deductiva; y lo que nos trae: detective especializado en rastrear y recuperar relojes robados y/o desaparecidos. Paul Davis, nos vamos enterando, trabaja para una compañía de seguros, la Franz LZ Insurances. Y en su muñeca, al menos en estas dos primeras entregas, un Junkers. Davis tiene un latiguillo, o una máxima que se repite en todos los textos: El día comienza cuando me pongo el reloj.


Por una cuestión de espacio y de agilidad en esta exposición me limitaré a mostrar solo 3 relojes de ambas publicaciones.


Los dos primeros textos de Hebrón fueron publicados en 2011. 

Y, como todo autor que no le encuentra recorrido, interés o entusiasmo al personaje que escribe, Hebrón tomó una decisión: abandonarlo.

Y es acá donde Nikkho ( o el ingeniero Javier Gutiérrez Chamorro )  entra en escena: había sido lector de los dos primeros textos y consideraba que Paul Davis tenía potencial y que se podía escribir mucho sobre él. Y puso manos a la obra. 

Nikkho se puso al hombro el personaje y lo empezó a armar.

Si con Hebrón Paul Davis tenía un esqueleto, Nikkho le puso carne, cabello, ojos, piel, ideas, recuerdos, gustos, gestos, movimiento, historia. Paul Davis, a partir de Chamorro, aparece ante nosotros en 4 dimensiones: alto, ancho, profundidad y pensamiento. Un total hallazgo de Nikkho es que conservó el relato en primera persona, dándole mas vigor a los detalles, en las explicaciones y en las descripciones. Paul Davis, a partir de este momento, se dirige a sus lectores como si fuesen amigos, les explica, les enseña, los hace observadores participantes de sus investigaciones. 


El tercer texto de la saga A Contrarreloj Primera Temporada se llama Paul Davis, el comienzo, y ya firmado por JGC ( pongo sus iniciales para no ser redundante ). Con Chamorro en el teclado y Davis en el protagónico, somos llevados en un salto en el tiempo hasta su adolescencia. 

Chamorro dedica el texto a Hebrón, el alma mater de Davis.

En Paul Davis, el comienzo, seremos testigos de cómo este señor llegó a ser lo que es hoy. Y en el comienzo fue… un ladrón. Pero no se asusten… que el joven Paul, en sus 15 años, era incapaz de hacerle daño a una hormiga. La adolescencia candorosa y el fervor por los relojes del inquieto Davis lo lleva a delinquir en un Bazar, y nada mas y nada menos que con el imposible Casio LIN-155. Aseguradora mediante, y por trabajo brillante de detective, el señor Franz Lengyel Zsoldos ( quién luego será su amigo y jefe en su propia empresa aseguradora Franz LZ Insurances ) lo encuentra al joven Davis y… bueno, los dejo con el suspenso...


El cuarto texto de A Contrarreloj Primera Temporada, escrito también por Chamorro, se llama Paul Davis, bienvenido a Miami. Prólogo de Fénix Hebrón, el padre de la criatura.

Nuestro amable y sagaz detective cruza el océano, se reúne con su jefe Franz en la trasnochada, voluptuosa y chillona Miami y unen fuerzas para resolver un caso difícil, el robo de 96 piezas de alta relojería valuadas en 10 millones y en el que hay mucho en danza: dos empresas rivales de guarda valores, empleados corruptos, un influencer demasiado ostentoso y dos pistas que serán clave para resolver el caso: un Casio GW-9400B y un Cadillac Escalade.

Paul Davis, en este texto, dá un salto hacia adelante en cuanto a su reloj: lleva ahora un Longines Hydroconquest. 


El quinto texto de A Contrareloj Primera Temporada es Paul Davis, un Apple Watch no hace tic tac.

Y tiene los siguientes condimentos: robo indirecto de un Apple Wacth ( como aderezo argumental me pareció magnífico ); un caballero inglés no tan caballero y cuyos negocios no son tan limpios ni tan respetables ( pero al final sí es muy caballero y muy respetable); el número Pi en un mecanismo de caja fuerte en un reloj Henry Harrison ( que sí, que no, que sí… si llegan a leer la saga ya sabrán a qué me refiero ); una agraciada señorita que no es Madonna aunque se llame igual y el nuevo reloj de Davis: Zenith El Primero 410 Triple Calendar & Moonphase Chrono - regalo del mister  inglés. 

Nikkho, a estas alturas, tiene muy bien aceitado el mecanismo del personaje Davis: tipo metódico, constante, fluido, buena onda, cero violencia, simpático - hasta con quienes le golpean… - agradable; amante de la buena compañía femenina, de los zumos de frutas y de tomar notas con una estilográfica Faber-Castell. Si se puede decir, las únicas ‘armas’ que usa Davis para resolver los casos son su inteligencia, su capacidad deductiva, su método; y tres objetos: una linterna Maglite, una lupa de relojero Eschenbach y la navaja Victorinox Swisschamp. 


En idioma español tenemos y tuvimos  muchísimos escritores de policiales, y de todo tipo y para todo gusto. Pero hay algo que distingue, sin embargo, a Chamorro y su detective: el fluir de los párrafos hacia arriba y abajo y los costados, convertir en acompañante al lector, llevarlo de la mano por el texto y hacerlo cómplice de las deducciones y los pensamientos del motivado y persistente investigador relojero.


Pasamos ahora al sexto texto de la saga: Paul Davis y el reloj de carey.

Nuestro amigo Davis vuelve a sacrificarse en pos de los relojes y la relojería y va a trabajar duro y con denodado sacrificio en un caso detectivesco en República Dominicana; y además, contratado por ese país.

¿ La trama ? Un poco ya la tenemos en el título. En el mercado están emergiendo unos extraños y poco legales guardatiempos con caja de carey ( ilegal ) y mecanismos CYS 2052 robados a la afamada casa cubana ( calibre customizado por Cuervo & Sobrinos a partir del ETA 7100 ). El gobierno de este pequeño país caribeño no desea que se los siga señalando como los reyes del mercado ilegal de carey, y menos que menos, que se los machaque con el tráfico de relojes robados.

Nuestro astuto detective va descubriendo claves y pistas: una diminuta marca de un sol en las cajas de carey, el Waltham de un niño, y su abuelo, un humilde pero honesto relojero que deseaba cumplir sus sueños…


Y llegamos a la última parte de la saga, el bloque dedicado a los relatos cortos y que se agrupan en Paul Davis, Control de Aduanas.

Los 6 primeros libros de la saga siguen el formato novella, es decir, cortos para ser novelas pero largos para ser cuentos. La novella tiene el tamaño ideal si se quiere hacer un relato descriptivo, argumentativo y a la vez ameno y con ritmo. 

Aquí, sin embargo, en la séptima parte de la saga con 10 textos, Chamorro nos regala 9 escritos breves ( el décimo está escrito por Hebrón ) a modo de ejercicio de estilo y exploración; un poco, y como dicen los escritores, darse libertad de garabatear y jugar con el personaje.

Hay cuentos clásicos ( Control de Aduanas, que le dá el nombre a esta séptima entrega; El Regalo Inesperado, muy bien escrito; o La Apuesta en la Trattoria de Claudio, con gran ritmo ), testimonios ( muy logrados los textos de la Bomba de Relojería y La Hora de la Hora ); acertijos ( El Acertijo de los Relojes de Arena ), historias de terceros ( Olga y el Vostok Komandirskie ); sueños ( En La plaza del Mercado ); y la perla de este volumen: reaparece el padre de Paul Davis - Fénix Hebrón - con un cuento muy bien estructurado y rematado donde Javier Gutiérrez Chamorro escritor y un ferviente lector carioca, de nombre Leando Pessoa, son los protagonistas… muy a pesar de Paul Davis. 


A quién le interese: los libros por separado de Paul Davis o la saga completa A Contarreloj Primera Temporada y en un solo volumen están en Amazon; la versión kindle está disponible, y creo es gratuita. También está la versión impresa. La tapa del libro que puse en la foto que acompaña este artículo fue realizada por Sora Gené. Será muy interesante seguir la evolución colaborativa entre Gené y Chamorro.


Como conclusión: es muy difícil hacerse camino por el árido y poco amigable mundillo editorial. Muchos publican, un puñado llega al gran público.

Se supone que el 3 % de aquellos que publican logra una parcial visualización; los canales de promoción son acotadísimos - muy contradictorio en la Era de la Interacción y la Mediatización Infinita - y a veces es muy agotador tratar e insistir con los propios textos. De ese  3% que publican y logran hacerse paso solo un 0.5 % logra vivir de lo que hace y ama: escribir.

En ese camino utópico, quimérico, pero feliz, de lanzarse a crear y a proponer nuevos aires a la narrativa y ficción aventurera hay que tener agallas; las que tiene Javier Gutiérrez Chamorro y sus ganas de seguir con su personaje que ya había sido descartado por otro autor. 

Por lo leído y por lo intuido, hay Paul Davis para rato. El personaje es fresco, muy llevadero; las novellas y los cuentos se leen sin esfuerzo. Y cuando nos queremos dar cuenta ya terminamos uno y empezamos el siguiente.

Unos muy pocos escritores de policiales en español, y de manera tangencial, hacen aparecer acá y allá algún reloj; como si fuesen excusas, decorados o soplones.

Pero en el caso de la saga A Contrarreloj Primera Temporada los relojes son los actores principales y comparten escenario con Paul Davis y sus casos detectivescos.

Aprovechemos, entonces, esta maravillosa situación de poder leer ficción con relojes en primer plano y nada mas y nada menos que escrita por un compañero de afición. Demás está decir que muchos ya conocen a Nikkho por su excelente página de internet: La Bitácora de Javier Gutiérrez Chamorro ( Guti ). 


Agradezco a Nikkho la confianza y paciencia al haberme confiado la realización de esta reseña. 

Gracias master.