domingo, 8 de agosto de 2021

Tapiz pequeño de lana Churro, Chimayo, comienzos del siglo XX

 Las ovejas Churro llegaron a las Américas con los conquistadores. Y en lo que hoy es el estado de New Mexico, las ovejas Churro hicieron su aparición a principios del siglo XVII. Muy rápidamente, la lana Churra tuvo enorme aceptación entre los Pueblo y los Navajo, pues este tipo de ovejas no tienen una carne sabrosa, pero su lana es de primerísima calidad. Dado lo cual, los indios y los primeros descendientes de los conquistadores empezaron a usar esta lana para sus tapices, sus alfombras, ropa de uso y para el hogar. 

Durante el siglo XVIII y XIX los tapices y alfombras Chimayo se volvieron famosos entre los compradores de productos de las Américas en Europa. Su calidad, sencillez y preciosos colores cautivaron a los europeos ávidos de tener tejidos de calidad de las Américas.

Chimayo es un muy pequeño pueblo cerca de Santa Fe, la capital del estado de New Mexico. Aún hoy día se lo reconoce como cuna y faro de los tapices y alfombras Chimayo; que como característica principal, tienen un motivo central muy sencillo ( suele ser un águila ) y unas guardas y/o franjas horizontales en los extremos. 

En la foto pueden apreciar un pequeño tapiz de 'Águila Chimayo' con guardas de colores. Se aprecia el maravilloso teñido con productos naturales de la lana, así como también el tipo de punto de tejido, típico en este tipo de tapices del comienzo del siglo XX.  




jueves, 5 de agosto de 2021

From Sundials to Atomic Clocks, Understanding Time and Frequency. James Jespersen and Jane Fitz-Randolph, segunda edición revisada de 1999, Dover Publications

 Cuando James Jespersen and Jane Fitz-Randolph publicaron por primera vez este libro en 1977, figuraba en el catálogo del entonces National Bureau of Standards y hoy llamado NIST ( National Institute of Standards and Technology ) , que es un instituto que depende del departamento de comercio de Estados Unidos. Nos avisa la casa editorial Dover que el ejemplar que ven en las fotos es una duplicación de la Monografía número 155 del NIST, fecha de publicación 1999, y que responde a aquel libro de 1977 con correcciones y nuevos capítulos y temario. 

Los datos consignados en el párrafo anterior son importantes, pues estamos hablando de un libro de ciencias ( y además, editado por un Instituto como el NIST ) , pero cuya lectura bien puede disfrutarse si uno no sabe una papa de física. Ayuda bastante el lenguaje distendido y jovial de los autores, y las muy logradas ilustraciones de John Robb y Dar Miner. 

¿ Por dónde empezar a comentarles de qué trata el libro ?
Pues de muchas cosas: Tiempos Cíclicos, Frecuencias, Resonancias, Tipos de Energía, Amplitudes, Relojes Atómicos, UTC y sus derivadas y anteriores; Unidades de Tiempo, Alternancias, Segundo Elásticos o 'de goma'; Big Bang, Pulsars, Física Cuántica, Entropía. 
Como ven, los temas abordados por los autores entrecruzan la temática del Tiempo desde diversos ángulos: el astronómico, el físico, el matemático, el cotidiano. El libro tiene un horizonte amplio que comprende y abraza a Su Sung y su reloj ( portada del libro ); a los Mayas, la navegación satelital, los Segundos Atómicos, Newton, Einstein y un sencillo partido de billar. 

Sus 23 capítulos están organizados en 5 Áreas de Estudio:
- The Riddle of Time
- Hand-Bulit Clocks and Watches
- Finding and Keeping the Time
- The Uses of Time
- Time, Science and Technology

La edición de la foto tiene 308 páginas, edición tapa blanda papel documental - ya amarillo -; el libro posee unas muy logradas ilustraciones. Además de su cuerpo principal, el libro tiene un doble prólogo ( el de 1977, y el de 1999 ), y al final, lecturas sugeridas e Índice.







martes, 6 de julio de 2021

Mappping Time, The Calendar and its History, E.G. Richards, Oxford University Press, Primera Edición, 1998.

 La especialidad del doctor E.G. Richards es ( o era ) los lenguajes informáticos y la programación. Durante años se desempeñó en el Departamento de Biofísica del King's College, de la Universidad de Londres. Lo cual: no es moco de pavo lo que este señor escribió; si bien es cierto que no es un libro científico ni es su especialidad. El texto está lleno de referencias bibliográficas muy prestigiosas y el trabajo está hecho con mucha seriedad y mucha dedicación. Puede decirse que el motivo por el cual este señor publicó esta investigación, es algo casual. Hace ya bastantes años, y mientras programaba, empezó a hacer anotaciones sobre calendarios. El resultado de toda esa información es el libro Mapping Time que verán en las fotos.

El doctor Richards, quizás, no tiene una prosa y un estilo atractivo a la hora de exponer sus ideas y su investigación sobre calendarios de diversas culturas.  Eso no es impedimento, sin embargo, para que yo diga que es un libro extraordinario, con muchísima información, muchísimas tablas, algoritmos, conversores y cuadros comparativos entre calendarios y culturas de todo el planeta. 

Durante la lectura de este libro descubriremos por qué existen diferentes tipos de 'día'; 'mes'; 'año' y diferentes formas de mediciones y concatenación de datos y cruce de información y mixtura entre civilizaciones lejanas y diferentes. En el texto se encuentra enorme cantidad de argumentaciones y contrastaciones. Las páginas se mueven entre Hesiodo, Hiparco, los Mayas, Egipcios, Romanos, Celtas, Hebreos; la astrología ( que luego, a partir del siglo XVII será astronomía ), la matemática, los números, la ciencia de leer los cielos e interpretarlos. Todos estos temas están muy bien entrelazados por el doctor Richards; que como ya dije, no es un gran escritor y tampoco es un experto en las Ciencias del Tiempo, pero se las ingenió para poner en órbita este libro con mucha dignidad y calidad. 

La edición que poseo es la primera, muy buena encuadernación e impresión de la Oxford University Press; muy buena calidad de hoja, excelentes cuadros e imágenes blanco y negro; muy acertada distribución de temas. Tapa dura, 438 páginas. El punto flojo, como ya comenté, es la propia escritura del doctor.

El temario y tabla de contenidos del libro es el siguiente: 
* Prefacio
* Tablas
* Algoritmos
* Ilustraciones
* Introducción
* Apéndices

Parte I
La teoría del Calendario

Parte II
Los calendarios del mundo

Parte III
Conversores de Calendarios

Parte IV
Pascuas







domingo, 4 de julio de 2021

Gage-It, Hardware Gauge, Regla plana graduada del tipo Template, diseño de Armour Technologies, Inc.

Si cada albañil, pintor, gasista o plomero tuviesen esta magnífica regla entre sus herramientas, muchísimos problemas de construcción, materiales e intercambiabilidad se resolverían muy fácilmente. 
Según el propio fabricante, esta regla-herramienta es para medir, ajustar y seleccionar correctamente todo aquello que el constructor necesita para desarrollar su trabajo con eficiencia y precisión.

La regla es de PVC, está impresa en las dos caras. 
En la cara frontal encontrarán una regla en metros y pulgadas; medidor de varillas; medidor de tubos de cobre y PVC; escala de medida de tornillos y tuercas; escala de medida de caños de diámetro pequeño- interior y exterior; conversores y escala de medida de clavos.
En la cara posterior encontrarán escalas y ángulos de arquitectura; un transportador a 60 grados; escala de medida de tornillos y tuercas; escala de medida de caños de diámetro pequeño- interior y exterior; equivalentes decimales; conversores.

En verdad, esta regla es fenomenal. Pero por alguna razón, es muy poco usada.
El fabricante es Armour Technologies, Inc. Que es una empresa dedicada a soluciones de ingeniería en amplios  sectores de la industria, el sector tecnológico y médico. 





martes, 8 de junio de 2021

Vasija de Cobre Martillada de Abdón Punzo Angel

El pueblo de Santa Clara del Cobre en Michoacán alberga una larga serie de maestros del modelado y martillado del cobre. Entre ellos se destaca el Maestro Abdón Punzó Ángel.

 El proceso que se sigue para lograr piezas como la que ven en la foto es el siguiente: Primero se selecciona un bloque pequeño de metal de cobre calentado al rojo en un fuego de leña y carbón. Luego se lo martilla dándole forma. Se lo calienta otra vez. Vuelta a martillar.

Calentar, martillar, dar forma, enfriar. Y calentar y martillar y seguir dando forma al jarrón, la olla, el plato, o la vasija de la foto. Refinadas terminaciones van asomando a medida que aquel bloque de metal se va transformando en hoja y de allí en objeto de Arte.

Cada olla, cada plato y otros objetos son martillados por Abdón Punzó Angel en un complejo e intrincado juego de roles en el que la familia entera modela y alimenta la obra mientras fluye y toma forma. La variedad y complejidad de los acabados repoussé y diseños muestran que el afán de superación y conquista de la perfección artística es uno de los cometidos de este grupo familiar reconocido en el mundo entero por su técnica, sus piezas y la historia de los martilladores de metal del estado de Michoacán.





viernes, 4 de junio de 2021

Figura de Lechuza hecha con barro negro de San Bartolo Coyotepec, Oaxaca, México.

 Existen dos lugares en el mundo donde existe el barro negro: uno está en New Mexico; el otro, en San Bartolo Coyotepec, Oaxaca. Sin lugar a dudas, sin embargo, el mas famoso de ambos es San Bartolo. Allí viven los mas famosos y prestigiosos artistas y arcillistas de barro negro del mundo. 

El barro negro es un tipo de tierra sin arcilla; y que al exponerse al calor de baja temperatura, adquiere el característico color negro. Si bien la utilización de barro negro para elaborar piezas de cerámica es precolombina, la manera de pulirlo para que quede brilloso data de los '50 del siglo pasado, cuando la artesana Rosa Real descubrió que frotando piedras de cuarzo contra la superficie de las piezas de barro las volvía brillosas. 

El barro negro y San Bartolo Coyotepec han ido ganando prestigio y popularidad desde principios del siglo XX, cuando importantes coleccionistas del mundo entero empezaron a prestarle atención a estas maravillosas piezas de cerámica. En la foto, una lechuza. Colección particular.





 

martes, 25 de mayo de 2021

Ardalén, Miguelanxo Prado, Editorial Norma, primera edición de noviembre 2012

 Es muy difícil hacer una reseña sobre un libro publicado por un amigo, amigo que además ha llegado en un momento de mi vida en que la nostalgia por las novelas gráficas argentinas se hace sentir, y mucho.

Mi amiga Carina y yo éramos ávidas consumidoras de historietas gráficas de la Editorial Columba, las famosas El Tony, D'artagnan e Intervalo. Crecimos y nos curtimos, ambas, en aquella desolación de arenas interminables y vientos despeinados del húmedo y zigzagueante Mar de Ajó. Esas maravillosas novelas gráficas de la Columba estarán en mi corazón, y en el corazón de millones de argentinos, por siempre.

Y eso mismo pasará con Ardalén: leí esta novela gráfica unas tres veces, y es una vuelta a la infancia y adolescencia, a los recuerdos, a las vivencias. El autor de esta maravilla, Miguelanxo Prado, es un multipremiado dibujante y novelista español que ha tenido la enorme deferencia de regalarme dos de sus libros: este mismo Ardalén, y otro llamado Presas Fáciles. Ambos primeras ediciones y dedicados.

Ardalén cuenta una historia que son múltiples historias, todas ellas alimentadas de recuerdos que cruzan océanos y se instalan en Galicia y en la inocencia de un anciano, inconsciente de su alborotada memoria, que por desgracia, es ajena. Y entre las páginas de Ardalén juegan certezas frágiles y desfallecientes, la reconstrucción de los pasos de nuestros seres queridos aún cuando ellos hace tiempo han decidido cambiar, o desaparecer en el abismo de los cuentos fantásticos de los lobos marinos de antaño. ¿ Y si la clave está en un reloj... ? Está en un reloj, y su tiempo. Y a ese tiempo que muta y se hamaca, como acompasado por las olas de la enunciación simbólica, resumen los recuerdos denotados y connotados por la exasperante revelación que nuestros recuerdos no son nuestros, sino una construcción colectiva en la que poco o nada logramos controlar.

Mi muy sencillo blog se siente honrado de contar con esta muy pequeña reseña de Ardalén, o ese nombre de un viento que existe y no existe a la misma vez, y que se sueña y estalla en los sentidos y en alma.  Pues sostengo que el tratamiento gráfico de las parábolas temporales, oníricas y lúdicas nos alimentan el alma y el espíritu a manos llenas y nunca jamás son suficientes.

Muchísimas gracias Miguelanxo.  

Datos técnicos: novela gráfica de excelente impresión y encuadernación, 255 páginas, primera edición de 2012. Y Miguelanxo Prado es el autor de los dibujos y textos.