sábado, 3 de febrero de 2024

Figura de terracota de CREAZIONI ARTISTICHE IL FARO

 Si de casualidad (o no) pasan en algún momento por Tropea, la famosa ciudad balnearia calabresa, quizás sea una muy buena idea pegarse una vuelta por este negocio-museo llamado CREAZIONI ARTISTICHE IL FARO. 

Lo maravilloso y muy distintivo que posee este museo-negocio es que que ofrece una muestra permanente de figuras animadas de arcilla que dan vida a antiguos oficios desaparecidos o a punto de desaparecer. Así, gran parte del espacio físico del local está lleno de estas espléndidas figuras móviles que se mueven con una enorme gracia y belleza.

Les quiero contar muy brevemente quién es el responsable de que estas figuras existan y sean famosas en el mundo entero; su nombre es Benito Badolato, y su profesión fue ser docente. Hacia 1970 Benito (que vivía en Turín junto a su esposa) decide radicarse en Tropea, y hacia 1975 inaugura un negocio de recuerdos turísticos. En 1980 abre el famoso taller de modelado de arcilla; y el negocio actual con la muestra de artes y oficios que desaparecieron o desaparecerán toma forma recién en 1999. 

Hasta aquí, brevemente, les cuento la historia de Benito Badolato y su mágico mundo de figuras de terracota. 
Y ahora, paso a detallarles de qué trata y cómo se compone la figura que poseo en mi colección: es una figura de arcilla modelada con un brazo móvil adosado a los alambres del motorcito que lo hace mover hacia arriba y abajo. Junto al cantinero (la composición de la figura es una cantina) hay un tonel que posee una canilla de agua (que en realidad debería ser de vino...) que se acciona mediante un motorcito de succión -como el que usa en las peceras pequeñas. 
Les confieso que podría pasarme horas mirando la figura...

Les dejo el enlace para más información:

 







viernes, 2 de febrero de 2024

Robots (o el sueño eterno de las máquinas inteligentes), Gonzalo Zabala - Colección Ciencia que Ladra...- Siglo XXI Editores, 2012

Ustedes ya saben que soy una absoluta fan de la colección de divulgación científica 'Ciencia que Ladra', colección que empezó allá por 2002 por iniciativa del científico argentino Diego Golombek y que al día de hoy cuanta con casi 100 títulos publicados y gran popularidad.

Esta serie de libros de divulgación científica siempre han sido una fuente constante de inspiración y de estudio; y el objetivo principal de la colección es poner a disposición de los lectores conocimientos científicos de manera clara, concisa y fácil de entender. 

Pues hecha la introducción, vayamos a por el protagonista de este artículo: el libro Robots. 
Su autor, Gonzalo Zabala es un reconocido docente, invetigador y divulgador argentino cuya especialidad son los robots. 
De manera sencilla y muy amena Gonzalo nos va guiando a través de una lectura amable y documentada por las distintas instancias por las que los robots y la robótica se desarrollan y convergen con otras disciplinas. 
Los capítulos de 'Robots' se van desgranado entre historia, desafíos, la Inteligencia Artificial, lo que vendrá y qué nos espera. Hay capítulos aparte para las competencias entre robots, páginas web y guías de consulta; teorías filosóficas, técnicas y analíticas; y como no podía ser de otra manera, también hay mucho humor entre medio de estos temas tan serios.

El libro es de tapa blanda, posee 135 páginas, y el libro está ordenado de la siguiente manera: Este Libro (nota del editor); Acerca del autor; Agradecimientos; Comienzo; Introducción; 10 capítulos; Epílogo; Final y Bibliografía comentada. 

Como conclusión, puedo decir que el librito me encantó, fue muy clarificador y me ayudó a despejar un montón de dudas.
Quizás, y a modo de comentario final, tengan en cuenta que los libros sobre tecnología caen obsoletos rápidamente. Aún así, es una excelente lectura.








 

Robot 7, reedición de este juguete a cuerda clásico japonés por la empresa B. Shakman & Co. de Hong Kong

Como ya su título indica, este juguete a cuerda llamado Robot 7 (como el original) es una reedición de la versión japonesa del Robot 7 por la empresa B. Shakman & Co. de Taiwan. El robot original se había comercializado en los años '60 y '70 del siglo pasado con  muchísimo éxito por parte de las empresas Yoneya y Noguchi de Japón, quienes luego de algunos años lo discontinuaron.

Taiwan es conocida, entre otras cosas, por los cientos de empresas de juguetes que habían reediciones al estilo vintage de juguetes de cuerda japoneses. Muchos de los Tomy (otros extraordinarios juguetes a cuerda japoneses ) también tuvieron su reedición bajo licencia en suelo taiwanés.